Samantha
Todo en mi habitación da vueltas mientras los eventos de anoche invaden mi mente.
¡Mierda!
Recuerdo cada cosa que le dije a Edward y también cuando estábamos en la ducha.
Decido hacerme la que no recuerda nada, será más fácil así.
—Sam —escucho unos golpes en mi puerta.
¿Qué hago?
¿Me hago la dormida?
Actúa normal, Samantha.
—Hola —abro la puerta de mi habitación—. ¿Te sucede algo?
—¿Quieres una pastilla o algo?
—No, tranquilo —sonrío—. Amanecí demasiado bien.
—¿Quieres ir a la casa d