95. Yo lo Maté
Hassam
Al día siguiente me tocaba la prueba más grande, ir a casa de mis padres. Así que como al mal paso darle rápido luego del desayuno deje a Elena y los niños jugando en la playa privada con la promesa de vernos en el museo nacional dentro para mediodía.
Conociendo a mi padre no iba a alargar mucho esa conversación, lo que no me espere fue que fuera tan corta.
Apenas pase al castillo mi madre como siempre estaba en la puerta esperándome.
– Madre.
– Oh mi niño, gracia