94. Sí, Acepto.
Hassam
El mismo día que renuncié quise ir a hablar con mis padres, pero mentiría si digo que no me dolieron las palabras de mi tío, y más dejar el trabajo por el que tanto me preparé y esforcé, contra mi voluntad se me salieron unas lagrimas al estar en mi auto, ni porque había tomado mi porche carrera el cual me elevaba el ánimo me ayudo.
Por lo que decidí irme a casa donde sabía que encontraría paz, al llegar me fui a la piscina donde me informaron estaban todos; los niños estaban de