97: Solo unas horas para conquistarlo.
Aunque la rubia le pide a Valen con la mirada que no se vaya, esta se despide con un leve sonrojo en la cara.
James está en los brazos de Dorian, poniéndole la serpiente en la cara, y cada que Dorian finge gritar asustado, el niño se carcajea.
Increíble. Ella quisiera tatuarse este momento en el corazón. Se ve tan varonil y hermoso con un niño en los brazos. Que por un momento, recuerda que ella podría darle uno propio.
Sacude la cabeza, un poco escandalizada.
Dorian ni siquiera sabe cómo c