64: Ahora solo somos cenizas.
Narra Leslie.
Me alejo de él, suelto su mano y lo observo. No me ha gustado su tono de voz. Es demasiado serio para él.
—Kris... Espero que no sea...
—No se trata de Dorian —habla enseguida.
Escuchar su nombre me eriza la piel, y aunque quisiera no sentir que me asfixia, lo hago. Mi corazón late por todas partes y solo puedo pensar en él.
Dorian. Dorian. Dorian.
Hay una razón para no escuchar ni decir su nombre durante todo este tiempo. Y es porque al hacerlo, activa los más profundos sentimien