Brenda:
Estuvimos largo rato intercambiando besos y caricias, varias veces mi instinto me llevaba a
querer tocar su mie*bro, pero en todas y cada una, él lo impidió, creo que tenía miedo de
que me decepcionara o algo así
‒ ¿Por qué no me dejas tocarte?
‒ Porque no es buena idea, yo no funciono como todos los hombres, puede parecer
que hay una reacción, pero es involuntaria y nada siente – volvió