Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 35 – era como ver a Izan
Brenda:No sé qué me estaba pasando con Mateo, de pronto dejé de verlo como un enemigo, al punto de que estar cerca de él me estaba causando estragos. Su perfume, su voz suave, pausada, a veces ronca pero serena, la vena que le saltaba en su cuello cuando se reprimía por algo, sus manos fuertes, venosas, varoniles, pero bien cuidadas, todo eso hacía que mi corazón se agitara y mi cuerpo se estremeciera ante el mínimo contacto. Ya no soportaba sostenerle






