Capítulo 32 – mi viuda
Mateo:
Por fin estaba logrando conectar con Brenda, los pasos eran pequeños, pero firmes. De a poco ella se iba soltando haciendo así que nuestra interacción cada vez fuera más amena. Ella pasaba casi todo el día tomando sol al borde de la piscina que tenía el yate. Verla era un espectáculo, esa mujer era hermosa por donde se la mirara, era fresca, juvenil, sincera y muchas veces su personalidad era tan afilada que era capaz de cortar hasta la piel más gruesa. Yo pasaba l