Perspectiva de Noah
El pánico que vi en los ojos de Miranda fue como una bofetada. La mujer que cinco minutos antes me miraba por encima del hombro dispuesto a pisotear mi ego, ahora parecía una niña pequeña atrapada en un callejón sin salida. El sonido de las voces alteradas en la recepción del piso creativo se hacía más fuerte, rompiendo la burbuja de silencio del cuarto de archivos.
—Quédate aquí —le ordené, mi voz sonando mucho más firme y autoritaria de lo que jamás había sonado en esta of