—¿Bianca? —repitió, su voz llena de incredulidad—. ¿Qué tiene que ver ella en todo esto?
—Sé que te reuniste con ella, Holden.
Él se tensó y sus ojos se abrieron de más, pero trató de mantenerse tranquilo.
—Adara, eso tiene una explicación muy sencilla. Si me dejas hablar, podremos resolver este asunto sin problemas, pero no puedes venir y querer finalizar el contrato sin darme ningún tipo de explicación.
¡Ja! ¿Realmente se está haciendo la víctima?
—No. No me interesan tus explicaciones, Somer