CAPÍTULO 146. Una sospecha silenciosa.
Capítulo 146
La sospecha silenciosa.
El cielo estaba despejado aquella tarde en la villa de los Davis. El sol dorado caía sobre las losas que rodeaban la piscina, haciendo brillar el agua turquesa con destellos casi hipnóticos.
Don Ricardo se pasó un pañuelo por la frente mientras avanzaba con paso lento, apoyado en su bastón. A pesar del calor, había preferido salir. Necesitaba aire… y silencio.
Dentro de la casa, Alana estaba organizando la cena con los empleados y últimamente, cada vez que