Albert cerró los ojos pensando en lo estúpido que había sido, no debió alterarse, ni hablarle de esa manera a Megan, pero había aguardado una pequeña esperanza, de que April fuese su hija y eso lo hizo entrar en desespero.
Lo peor, por su culpa la pequeña lo descubriría allí y él no sabía como reaccionaría April, pues ni él, ni Megan, le habían anunciado su relación formalmente a la niña.
Pero cuando esos brillantes ojos verdes lo vieron recostado a la pared, tras el closet, la expresión de A