Lucian se detuvo en la parte más oscura del jardín del hotel cuando sintió la vibración del teléfono que había tomado de la persona que limpiaba la habitación, ni siquiera pensó que podía ser alguien más, o la misma persona dueña del aparato, simplemente tomo la llamada, aliviado de escuchar la voz de su amigo. Le había dicho que no contactara con él hasta que estuviera en Génova de modo que debía estar cerca.
—“¿Dónde estás? —Preguntó a su amigo frotándose el rostro con ambas manos y controlar