Valentina Petrova
— Ven — Nicolás tomó mi mano y me llevó hasta dentro de la mansión, todos seguían disfrutando de la fiesta.
Me alegraba ver a todos disfrutar sobre todo me alegraba ver que nadie parecía tenerme miedo.
— A dónde vamos?— Le pregunté mientras me dejaba guiar por el.
— Tu solo sígueme
Lo seguí escaleras arriba, hasta que llegamos a su habitación, me sorprendió ver que habían flores por todos lados.
— ¿Que es esto?— Le pregunté sin dejar de mirar las flores.
Habían rosas blancas