78. "SACRIFICIO" POR LA MANADA
NARRADORA
—Toma aire por la nariz, amor… lento, preciosa… así… —le dio un respiro, y antes de que Nana volviera a ponerse la coraza, la besó de nuevo.
Su cuerpo más alto la arrinconó en la oscuridad del alero.
Con la música de fondo y las risas a lo lejos, ellos se acariciaban y besaban lentamente, rodeados de sonidos eróticos.
El corazón de Nana estaba a punto de salirse de su pecho.
—Mmmm… sshhh… — siseó vibrando con el cosquilleo en su vientre y entre sus piernas.
Todo parecía perfecto, pero