73. LA MANADA ALTA DEL SUR
NARRADORA
MIENTRAS TANTO…
Aun lejos de la manada real, Lyra, Drakkar y su gente, seguían luchando por sobrevivir.
—¡Usen los remos! —gritó Drakkar a los demás guerreros, siguiendo las indicaciones de su hembra.
—¡No despliegues la vela, hay demasiado viento!
Antes de que Lyra pudiese advertirle, la piel que hacía de vela e impulsaba la barca rústica se le fue de las manos a Lorenzo y voló con el viento.
Lyra se estaba arrepintiendo de atravesar este pedazo de mar para llegar más rápido a las t