48. REENCUENTRO
NARRADORA
—Diosa bendita —corrió al ver el cuerpo desnudo de Nana arrojado sobre la alfombra.
Lyra se inclinó sobre ella, apenas y respiraba.
Los golpes y latigazos sobre la frágil piel le decían muchas cosas a Lyra.
Miró hacia el Alfa a su lado, apuñalado con la daga que le había robado a Drakkar.
El macho se la sacó del cuello sin contemplaciones, dándole una patada brusca al cadáver para girarlo.
La expresión sorprendida aún se reflejaba en los ojos fijos en el techo.
— No respira…
—Pero e