402. ¿SUEÑO O REVELACIÓN?
ELLIOT
Dejé una nota dibujada en la baldosa de piedra con un carbón por si se despertaba de repente.
Besándola en la cabeza, rellené la chimenea con más madera y la cubrí bien con su ropa un poco deshecha.
Se quedó calentita junto al fuego y salí entonces al patio trasero.
La vieja cerca de madera que colindaba con el bosque se estaba cayendo a pedazos, las enredaderas acampando como en su casa.
Miré hacia atrás, a la imponente mansión que proyectaba sombras, a las paredes húmedas y llenas de e