367. PERSECUCIÓN
NARRADORA
Álvaro corrió por el bosque, en zigzag, usando los altos árboles como obstáculos.
Escuchaba el sonido de los relinchos, de las hojas siendo aplastadas bajo el peso de los animales que lo perseguían como un zorro escapando por la maleza.
El río no estaba muy lejos; quizás tenía la oportunidad de lanzarse en las profundidades y nadar, a pesar del peligro.
Ya lo olía y casi lo veía.
El chasquido en el aire lo hizo tensarse.
Al salir a un sitio más despejado, los caballos tuvieron ventajas