353. LA LUCHA DEL CORRAL
ELLIOT
—¡NO VOY A SOLTAR A NADIE! ¡TE BUSCAS A OTRA MALDIT4 PAREJA! —le rugí al idiota a mi lado que ya estaba codiciando a mi hembra.
Se estaba rifando esa pérdida de dientes que le propinaría a cualquiera de ellos.
—¡Auch! —gemí, tomado por sorpresa al sentir el aguijón en el pie.
Katherine me había bajado a fondo el alto tacón del botín, aprovechando mi descuido para empujarme y escapar de mis brazos.
—¡Ka… joder… Rossella! —casi se me escapa su verdadero nombre; no quería que supie