284. GANANDO TIEMPO
NARRADORA
Aldric se giró, observando la niebla oscura que comenzaba a moverse agitada.
Remolinos se formaban en su interior, subiendo al cielo y empezando a cubrir lo que estaba sobre sus cabezas.
La luz del día, de repente, pareció ser absorbida por las tinieblas; solo quedaban oscuridad y miedo, odio y venganza.
Las aguas del lago se movieron turbulentas, comenzaron a ennegrecerse, como venas que aparecían en la superficie formando telarañas.
El lago se solidificó, a endureciéndose, y era la