123. ¿TE GUSTA MI BETA?
NYX
—Claro, no veo por qué no —le di una sonrisa seca, viendo su mirada iluminarse.
Ay Diosa, qué perra era… mejor no hacerlo…
Pero cuando el Alfa se alejó hacia un escenario en el medio de la plaza, mis ojos lo siguieron y se cruzaron con los de Aidan.
Me estaba mirando fijamente en la distancia y sé muy bien que seguro me escuchó.
Yo fui quien desvió la mirada esta vez, caminando hacia donde Amber me hacía señas para sentarnos.
Escuchaba su plática, la escena animada de lo que estaba por ocur