072. LA "DONCELLA" DAVE
VALERIA
Debo admitir que cuando vi las antiguas torres del castillo sobre la colina, llenas de niebla, di un suspiro de alivio.
Miré a través de la cortina del carruaje al poderoso lycan que cabalgaba a mi lado, siendo admirado por donde sea que pasáramos.
Muchas cosas han sucedido en este viaje.
Llevo mi mano con disimulo hacia la marca en mi nuca cubierta por el cuello del vestido.
Sus poderosos caninos marcados en mi piel, reclamándome como suya, aunque fuera temporal.
¿Ahora, cómo debe