064. EL BANDO EQUIVOCADO
VALERIA
Me quedé dormida un poco más.
Sin embargo, aunque el Rey me dijo que descansara todo el día, la verdad no soy de pasarme tantas horas en la cama.
Caminé hacia el baño a lavarme sintiendo el crujir de mis músculos adoloridos por tanta actividad física.
Mis muslos sensibles y ni hablar de mis partes íntimas.
Sin embargo, sonreí como una tonta frente al espejo, sonrojada y satisfecha, pasando los dedos por las cicatrices de mi rostro y mis labios hinchados.
No sabía si eran ideas mías, pe