062. ELLA ES PERFECTA
VALERIA
Nunca, ni en mis más remotas fantasías sexuales, imaginé estar siendo tomada por una enorme bestia de manera tan intensa, oscura y malditamente caliente.
Mi vientre se siente hinchado y abultado, mi vagina se estira a un límite doloroso para acomodar el nudo del gigantesco lycan que resopla y ruge a mi espalda, empujando su hombría hasta casi empalarme.
No tengo miedo, el deseo y un morboso placer recorren mis entrañas.
Lo quiero todo de él, deseo que me llene por completo con su esenci