VICTORIA
Abro los ojos lentamente para darme cuenta de que estoy en un lugar desconocido.
Los recuerdos de todo lo que pasó antes de encerrarme en la mente de Inara comienzan a inundarme.
Mis ojos se llenan de lágrimas, pero rápido las quito para no dejarlas caer. Ya no quiero llorar.
En eso la puerta se abre y Daniel entra junto con alguien que supongo es la bruja de la manada.
—Me alegra verte despierta— dice mientras se sienta a mi lado.
—Vinimos a ver como seguías, dado que esta