NARRADOR
No, no puedo dejar que se los lleven.
Era todo lo que ella pensaba en ese momento, con su último aliento de energía, dio paso a Inara, la loba emergió con fuerza.
Todo su pelaje blanco brillando, su electricidad cubriendo el cuerpo mientras los demás elementos giraban a su alrededor.
Sus ojos ya no eran blancos y azules, eran dorados, su tamaño había aumentado tan grande como su compañero.
Soltó un fuerte rugido haciendo que Jazmín cayera al suelo tomándose del pecho.
—“Tomaste l