Perla
El helicóptero aterriza suavemente sobre la plataforma del yate, y la emoción me inunda mientras me preparo para bajar. Fabiano se levanta primero y me extiende la mano. Al salir, el sol brilla intensamente, y siento una brisa cálida que acaricia mi piel.
Cuando piso el yate, un hombre de piel bronceada y cabello oscuro se acerca. Lleva una bermuda blanca y una camisa de figuras florales que le da un aire relajado. Sus ojos cafés me examinan con una mirada curiosa, y cuando se presenta,