Mundo de ficçãoIniciar sessãoMiguel se quedó ahí desesperado, sin saber qué hacer. Necesitaba ver ese video, pero no era muy diestro con esos menesteres; generalmente era su hija quien le ayudaba o Luis, pero ahora no estaban. Pensó en Jorge y entró corriendo a buscar su celular, llamando a su compadre.
—Compadre, por favor, necesito que me ayudes. Luzma se fue y me dejó. Necesito—
No pudo continuar porque Jesús gritó, felicitándolo.







