La línea quedó en silencio después de que Lily le contara lo sucedido a Gary.
Escuchó algunos ruidos al otro lado de la llamada, seguidos por el llanto de un niño pequeño. Oyó a Gary alejarse del teléfono para calmar al niño antes de volver a la conversación.
—Perdona la interrupción, tuve que atender algo —se disculpó con calma.
—No pasa nada. ¿Estás cuidando niños? ¿Necesitas que te llame más tarde? —preguntó Lily con curiosidad.
—No será necesario. Son mis hermanos menores y yo estoy a cargo