Cuando Lily entró al estudio, sus ojos fueron inmediatamente atraídos por las filas de cámaras que rodeaban la sala, apuntando a cada rincón y ángulo para capturar todo el proceso de la prueba.
Sentados en una mesa elevada al fondo de la sala se encontraban cuatro reconocidos diseñadores de talla mundial, quienes actuarían como jueces de esta fase.
Al igual que el resto de los diseñadores representantes, fue guiada hacia una esquina de la habitación, donde esperarían hasta que llegara su turno