—¿Todavía no has logrado contactar con el experto que desarrolló el software Waves? —preguntó el presidente Watson, abuelo de Mark, con un tono de insatisfacción mientras se servía una taza de té recién preparado.
—Me dijeron que tienen otros compromisos y que les llevará algo de tiempo resolverlos —respondió Mark con calma, sin verse afectado por el mal humor del anciano.
—¿Y los dejaste ir así sin más? ¿Qué pasa si terminan trabajando para otra compañía? ¿Qué haremos entonces? Esos expertos g