Habían pasado tres días desde que Abital nombró a Lyra nueva Alfa de Silverwood.
Tres días desde que la Reina Primordial había re-hecho la manada que una vez la rechazó.
Tres días desde que el mundo había sido testigo del surgimiento de una gobernante como ninguna antes que ella.
Y sin embargo, Uriel se encontraba incapaz de dejar de mirarla.
No porque fuera la Reina Loba Primordial.
No porque comandara un poder inimaginable.
No porque lobos y licántropos por igual se inclinaran cuando ella ent