El silencio persistió en el recinto ceremonial después de la caída de Damon.
Nadie parecía capaz de moverse.
O hablar.
O siquiera respirar adecuadamente.
Acababan de presenciar la historia.
Un Alfa despojado de su poder bajo la mirada de la propia Diosa Luna.
El impacto todavía flotaba sobre Silverwood como una nube de tormenta.
Damon permanecía inmóvil cerca de las piedras antiguas, su rostro pálido y vacío.
La comprensión de lo que había perdido todavía se estaba asentando en sus huesos.
A su