Capítulo 43: La Pista Inesperada
Cuando Raiden y sus guerreros finalmente entraron en la pequeña cabaña, el aire estaba impregnado de una esencia que les resultaba imposible de ignorar. Era el olor inconfundible de un niño, un aroma suave, reciente, que se extendía por cada rincón del lugar. Raiden sintió una oleada de emoción y esperanza que lo invadía completamente, y se quedó inmóvil por un instante, dejando que el aroma llenara sus sentidos, que le confirmara que su hijo estaba vivo.
Aria,