"Abraza a Papá querida. Papá te extraña mucho."
Rexy ya estaba de pie, extendiendo los dos brazos, esperando a que su hija viniera a su abrazo. Además de extrañarla, el hombre también se sentía feliz, porque podía ver a su hija de regreso sana y salva.
Pero la emoción del hombre se encendió de repente cuando vio a Raymond detrás de su hija.
"¿Qué haces aquí, cabrón?!" gruñó Rexy al ver la presencia de Raymond en esa habitación.
Ver a ese invitado no esperado hizo que la emoción de Rexy estallara de inmediato.
Pero Raymond no se dejó provocar por la ira de Rexy. El hombre parecía muy tranquilo y sabía controlar sus emociones al enfrentarse a su futuro suegro, como si considerara que Rexy no era nadie. Lo más importante era que él y Pramita ya habían firmado un contrato de acuerdo, y solo los dos lo sabían.
"¡Rexy, cállate!"
La voz de la abuela Widuri había logrado hacer callar a Rexy Lomban de inmediato.
"Pramita, ven aquí, querida. Abuela te extraña mucho. ¿Por qué te fuiste de la vig