Rosalie Valois se adentró majestuosamente en el imponente Hotel Belavier, lugar que alberga anualmente la prestigiosa recepción de negocios. Cada paso que daba por el suntuoso vestíbulo parecía envuelto en un aura de confianza y determinación.
Mientras se dirigía hacia el elegante salón, los ojos de Rosalie se encontraron con una mezcla de rostros familiares y desconocidos, creando un ambiente repleto de posibilidades y encuentros significativos. Su mente ágil y perspicaz ya trazaba estrategia