La chica quedó momentáneamente paralizada.
François tenía casi todo su cuerpo encima de su madre, ella pronunció:
— Mamá?
El hombre se levantó en un instante, y Angelika no se quedó para ver lo indecente que estaba su madre.
La chica corrió por la mansión, bajando unas escaleras hacia el cuarto secreto de la familia.
Sentía que necesitaba estar sola.
Escuchó las voces que venían detrás de ella, y los pasos se acercaban cada vez más.
Angelika finalmente llegó al cuarto secreto, y usó el