CAPÍTULO 45: ASCIENDO AL CIELO
Nuestros labios se encuentran de una manera casi desesperada, como si ambos hubiéramos estado conteniéndonos por demasiado tiempo. El primer roce es suave, pero lleno de tensión. Una chispa que prende fuego a todo lo que hay dentro de mí. Mi cuerpo responde inmediatamente, como si fuera lo que había estado esperando todo este tiempo.
Alexander no retrocede, pero aún parece dudar, sus manos tiemblan ligeramente mientras me toma por la cintura, con una firmeza que i