CAPÍTULO 16: ARROJANDO A MI ESPOSO EN SUS BRAZOS
Plantar la cámara en mi habitación fue un juego de niños comparado con la tensión que sentí en la de Lilian. Aproveché el momento en que Ethan se fue al baño para asegurarme de que la pequeña cámara quedara bien escondida entre los adornos de la lámpara de noche. Todo estaba perfectamente en marcha.
Cuando terminamos, bajamos al lobby para comer algo. Sabrina y Lilian ya estaban allí, esperándonos con una energía contagiosa, como siempre.
—¿Qué v