Alexander miró a su alrededor. Todo impecable. Lauren incómoda, le pidió que se sentara.
Él lo hizo.
—¿Dónde está Lucas?
—Ha salido con Bianca a la feria de juegos, de seguro ya están por llegar —pronunció sin mirarlo y se movió a la cocina —. ¿Quieres algo de beber?
—Un vaso de agua, estaría bien.
Ella volvió pronto y se lo dió. Tomó asiento en el otro sofá.
—Alexander, ¿qué se supone que haremos?
Él dió un sorbo al líquido cristalino y volvió a mirarla.
—No me casaré.
—¿Qué se supone