Bianca volvió al auto y abordó de copiloto. Desde entonces ella parecía un poco más silenciosa y el moreno al verla así, se sintió tentado a indagar.
—¿Pasa algo?
—No, estoy bien.
—¿Son muy complicados estos días en la universidad?
—Sí, eso creo. En realidad los exámenes me están torturando, no puedo estar tranquila, incluso si me la pasé toda la noche estudiando. Aún así, no me preocuparé demasiado, sé que podré lograrlo.
—Esa es la actitud. ¿te apetece comer algo?
—No, gracias. Elijah..