—De acuerdo, pero si no hay mejora no tendré otra opción que llamar a un doctor, será por tu bien, así que deja la terquedad —apuntó sin bromear y él resopló.
Matilda regresó con el termómetro y se lo extendió a Lauren, quien le explicó que se haría cargo de la situación, Matilde insistió en ayudarla, pero la mujer aseguró que realmente podría ocuparse.
—¿Estás segura?
—Es lo menos que puedo hacer, Alexander ha logrado que Lucas ahora se encuentre sano, yo lo cuidaré esta vez, recordando que