Decidieron ignorar las palabras de la mujer. Aun así, Ethan y Marcus les ordenaron permanecer en máxima alerta. En un lugar tan remoto, donde casi ningún forastero había puesto un pie, era muy probable que toda clase de peligros los estuvieran esperando.
Sin perder tiempo, el grupo se internó en el bosque. Ethan caminaba al frente mientras observaba cuidadosamente cada planta que encontraban en el camino.
De vez en cuando se detenía para arrancar una hoja o una raíz y examinarla.
Todos lo seguí