Cap. 40
impostor por amor
Ascanio
Mi hermosa esposa acaba de irse, que alivio sentí, por un momento pensé que la pesadilla absurda que tuve era real, nunca que me pudieran engañar así, después de todo soy un depredador, un dominador, nunca he sido engañado por ¡cualquier mujer! Aunque si mi sueño fuera real, esta locura que siento por la puta de Manuela sería explicable. Pronto salí de mis ensoñaciones locas cuando me llamaron al quirófano en otra emergencia. Me levanté e intenté llamar a Mirel