cap. 60
impostor por amor
Manuela
Llegó la ambulancia y me llevaron al hospital, mi madre me acompañó, no pude decir nada, porque me moría de miedo de que Ascânio me respondiera, porque en cuanto supiera lo que pasó, se asustaría. y no movería un dedo para defender a mi hermana, ¡no más!
Pero, en el último momento, en una actitud de puro miedo por ella, después de que el médico me calmó, le pedí que no le dijera a Ascânio que me atropellaron y me caí, le pedí que le dijera solo las otras cosas,