Nova se despertó a la noche siguiente con el cuerpo deliciosamente dolorido y la mente flotando todavía por la intensa doble penetración de la víspera. El coño y el culo le molestaban de esa forma tan adictiva, y ya estaba empapada antes de siquiera llegar a la suite de las Amas.
Seraphina y Raven la esperaban, ambas vestidas con una elegante lencería negra que realzaba sus poderosas y femeninas siluetas.
—De rodillas —ordenó Seraphina en cuanto Nova cruzó la puerta.
Nova se dejó caer con graci