(Narrado por Hellen)
Esa mañana, cuando encontré a Sergio ya esperándome, apoyado en aquella barandilla, con una camiseta sin mangas, shorts de correr y esa mirada que siempre me devoraba a la distancia, sonriendo… mi corazón volvió a dar un salto. Siempre era así con él.
Cada mensaje suyo en mi celular aceleraba mi corazón. Un buenos días, un chiste tonto, una pregunta sobre mi turno. Siempre me sorprendia sonriendo sola, luchando contra la atracción creciente por aquel hombre mayor y mister