Narrado por Hellen
El viento frío de Londres danzaba entre las hojas doradas del campus, esparciéndolas por el jardín donde tantas veces Alistair y yo habíamos estudiado y conversado sobre nuestras investigaciones juntos. El mismo banco de madera seguía allí, desgastado en los bordes, testigo mudo de conversaciones que parecían de otra vida.
Hacía horas que había regresado a la universidad y, aun intentando fingir normalidad, algo dentro de mí seguía inquieto. Era una sensación extraña, como si