Ese día, Daniela, Nicolás, Mauro y el señor Willian jugaron al golf en dos equipos: Daniela y Nicolás formaban uno, mientras que Mauro y el señor Willian naturalmente formaban el otro. La competencia comenzó con un formato de tres juegos, donde el ganador sería quien obtuviera dos victorias.
Mauro tomó su palo de golf. Como miembro de la alta sociedad, jugaba golf frecuentemente y su técnica era excelente.
Mauro miró a Daniela sonriendo: — Daniela, no te dejaré ganar. ¡Mira cómo te voy a vencer!